EDICIóN GENERAL

Diez cosas que no habrían sucedido sin Podemos

#13 Oye, pero yo le veo a un problema a esto que dices. Por lo menos desde la Atenas de Pericles, hasta nuestros días, no se ha demostrado ni una vez que la ley se cumpla. Es que ese es un detalle importante. El poder político siempre ha estado por encima de la ley, y lo sigue estando, por más que no nos guste verlo y no lo querramos ver. No hay corruptos en la cárcel en ninguna parte ni los ha habido. Con dos excepciones (pero más desoladoras aún): traidores, y aquellos que pasan por una carcel un tiempo de risa si no queda otro remedio para calmar la furia popular. Pero estos son muy pocos y salen rapidísimo. La ley, sencillamente, lleva demostrando siglos que no tiene para ofrecernos lo que de ella esperamos. El poder es el poder. No hay separaciones en ningún lugar. Si tienes bastante poder político o dinero, pues no estras en la carcel, entre otras cosas porque hay mil y un modos de evitarla. Es más, incluso cumpliendo escrupulosamente la ley, hay formas de incumplirla. Todo es cuestión de "escala". Para ti y para mi sólo hay una ley: la del embudo. A nosotros nos aplican la grosera y de esa dificil es librarte, mas encima si no tienes ni poder ni un puto duro. Los otros tienen millones en paraisos, poder de chantaje, de cambiar leyes, influencias, equipos de abogados, doctrinas magicas... De todo. Ejemplos hay tantos... Vamos, es que con los libros de historia en la mano no hay modo de sostener esa fe de la que nos dan de comer en forma de alpiste todos los dias.

Ahí tienes, por ejemplo, a Alejandro García Nieto, catedrático en derecho administrativo y uno de los mayores expertos, si no el más, en materia de burocracias (su obra en materia de la burocracia es de referencia para cualquier teorico) que lo dice muy claro: no hay corruptos en la cárcel, ni aquí, ni en ningún lado, ni los ha habido nunca.

La ley no sirve para eso. Para eso hay que ponerse a hablar y buscar otra solución. Pero por favor, más leyes no. Que esas despues nos caen a ti y a mi.

menéame