EDICIóN GENERAL

Rolf Luders, ministro de economía de Pinochet: "Se cumplió lo que nuestros profesores de Chicago esperaban"

#223 Gracias. ¿qué significa "desligar" (o "ligar") la economía de la política? Aceptando que la expresión “desligar” quedó lejos de ser todo lo rigurosa que debiera, creí que serviría para expresar de forma resumida las relaciones de necesidad existentes entre economía y política. Errór mío en vista de su pregunta y de los conceptos que usted ha supuesto van a asociados a ese “desligar”. Trataré por tanto de exponer a continuación ,lo más sintéticamente posible, a que me quise referir con esa expresión (usted reclama determinación para poder discutir, así que allá vamos con el "ladrillo"):

Es aceptado que hoy en día nuestras sociedades son capitalistas, más allá de todas las evoluciones, matices y excepciones que pudieran existir. Dicho de otra manera, el “bloque histórico económico” al que pertenece nuestra sociedad presente es el capitalismo, antes lo fue el feudalismo, el esclavismo, etc... Para que cada uno de estos “bloques históricos” puedan formarse, es necesario que determinado tipo de relación material de producción (de estructura) se imponga sobre la anterior relación de producción imperante. Con este fin, la nueva relación de producción necesita de una nueva política (superestructura) que la justifique y que permita desarrollar esa hegemonía económica: ideología, jurisdicción e instituciones, en definitiva, estado, pasan así a formar un sistema unitario, "simbiótico", junto con la economía, organizando así la sociedad. Tomemos como ejemplo un “bloque histórico” del pasado: el feudalismo tenía como característica ciertos tipos de relaciones de producción que eran a su vez justificados por unas leyes (véase la servidumbre) e instituciones (véase la nobleza) determinadas. Las sociedades feudalistas estaban ordenadas en base a esas relaciones de producción y en base a esa organización política que las arropaba. Cuando Santo Tomás en el S. XIV en su “Suma Teológica” y con su “Giro Agustiniano” propone justificar dentro del acervo cristiano la usura, la "ganancia" o la "propiedad privada", no lo hace sino como reflejo político de la incipiente aparición del comercio y de la banca italiana del bajo renacimiento. Sólo cuando unas nuevas relaciones de producción fueron más exitosas que las propias del feudalismo se inició la etapa de cambio político que llevaría al mercantilismo allá por el XVI, que daría de igual manera con sus leyes e instituciones propias. Vemos así como la relación entre economía y estado es vinculante y orgánica: toda economía exitosa necesita y crea un estado que la justifique y la dote de hegemonía, y todo estado necesita de una economía que la otorgue un estrato material de aplicación. De todo esto mi afirmación en mi mensaje #222 “muy al contrario de aquellos que piensan como posible desligar economía y política , [la propuesta liberal económica contemporánea] no es más que un acto de voluntad y afirmación de la economía sobre la política, una evolución en la relación de estas dos”.

Espero que una vez expuesto por mi parte la relación de necesidad entre economía y política (exposición que por tener que ser breve pasa por alto mucho del desarrollo que en justicia se debiera realizar), concepto central para mi argumentación, podamos continuar con la “charla” al menos con una misma idea de que era a lo que me refería.

Cuando usted en su mensaje #223 afirma “El Estado liberal no es "mínimo". O no al menos si se entiende como "mínimo" lo que se entiende en teoría política: un Estado que realice funciones judiciales y policiales” no esta reconociendo otra cosa que la necesidad de un nuevo marco político (de una nueva superestructura) que dote de legitimidad sobre otras propuestas la posibilidad de organización social en función a esa idea liberal. Y esto no debe ser entendido de la manera que muchos lo hacen: no es que la propuesta liberal sea el resultado de una especie de racionalidad técnica económica orientada a resultados que se vea obligada a recurrir al estado para salvar las dificultades en su desarrollo, no es “una concesión obligada al estado”, sino que es una propuesta en sí originaria y eminentemente ideológica y política, hecha a fines y que pretende ordenar un tipo determinado de relaciones; es un programa de gobierno. Desde luego tiene usted razón cuando dice que bien hacían los clásicos como Adam Smith al utilizar “economía política” para describir sus ideas; tal vez de haberse seguido utilizando nos hubiéramos ahorrado los errores que se cometen al definir la propuesta liberal (como otras). Creo que en este párrafo usted y yo llegamos al acuerdo.

La crítica, y en lo que supongo estaremos en desacuerdo, aparece cuando nos preguntamos dónde queda la soberanía en una propuesta que ordena la propia superestrucura de tal manera que aparta la posibilidad de acción directa del estado sobre las relaciones materiales de producción (más allá de legislar y asegurar esta “no acción” y ciertas reglas, como la “libre competencia”, que sólo actuarían sobre la propia dinámica económica ). A esta pregunta muchos liberales responden que el "ciudadano liberal" (concepto por otro lado bastante difuso), en tanto es actor de la economía, pasaría también a ser participe de la soberanía, esto es lo que el liberalismo denomina “cultura de autogestión para el desarrollo”: “una economía de libre mercado sería el distribuidor más eficiente de riqueza y soberanía, debido a que un mercado regido por su propia dinámica se encontraría libre de manipulaciones de grupos de interés y de grupos jerárquicos y podría otorgar a cada quien lo que merece de acuerdo con su esfuerzo y sus capacidades, evitando así los “atavismos” propios de conceptos como “justicia social”, “reparto de riqueza”, etc...” (Hayek, “El Atavismo de la Justicia Social", 1976). Sólo esta frase merecería punto por punto respuesta, me centrare en dos: por un lado pensar que el libre mercado es un instrumento para “distribuir de forma más eficiente la riqueza y la soberanía” en primer lugar requeriría determinar qué se considera “eficiente”. Y por otro lado es ingenuo pensar que el simple hecho de llamarnos “ciudadanos” nos dota del mismo poder de acción sobre la economía, es obviar la naturaleza de las relaciones de producción en el capitalismo. Si la soberanía queda restringida a la acción económica, la soberanía recaerá sobre aquellos actores que más influencia tengan sobre la economía, ¿cómo se argumenta eso de que "el ibre mercado se encontraría libre de manipulaciones de grupos de interés y grupos jerárquicios"?, ¿no es eso más un deseo que una posibilidad? “Es por tanto un programa político destinado a cambiar, en la medida en que triunfa, el personal dirigente de un Estado y el programa económico del mismo” (Gramsci, Cuadernos de la cárcel, 1948). Por cierto que Gramsci murió en 1937 a los 46 años y “Camino a la Servidumbre” de Hayek, que para muchos representa la concreción de la nueva propuesta liberal, es de 1944, no tan lejos. Es cierto que Gramsci no pudo leer a los autores de la “Mont Peleryn Society”, pero esas ideas ya llevaban años rondando en filosofía política y es de esperar que un intelectual en el asunto como Gramsci ya hubiera captado su esencia.

Por otro lado, estoy muy lejos de poder responder a algunas de las preguntas que usted plantea en #223 en relación a cuál sería la combinación correcta entre centralización economíca y libre mercado. Sin embargo creo que una rápida mirada a la historia más reciente nos puede dar algunas pistas: cuando la economía es ferreamente centralizada aparecen esas distopías propias dónde finalmente un grupo de burócratas toman la soberanía para ellos apareciendo la corrupción y eliminando cualquier intento de voluntad y acción por parte del individuo. Por otro lado, cuando el estado deja de tener acción práctica sobre la economía, nos encontramos como aquellos que manejan esta sólo lo hacen hacia sus propios intereses, conviertiéndose la acumulación de capital en pocas manos en un problema social. Fíjese como en esto ambas opciones no distan tanto...

CC: #1 #4 #50 #83 #15 #19 #39 #9 #59 #47 #48 #92 #126

menéame