La izquierda y el islamismo

Lo primero y antes que nada, felicitar a Antonio Maestre por este artículo de eldiario.es . Esa es la clase de textos con las que se reivindica el periodismo y la clase de riesgos ideológicos que me reconcilian con la profesión.

Y no digo, también es cierto, que yo lo firmara en su totalidad ni que suscriba íntegramente lo que dice, pero el trabajo bien hecho se reconoce igual.

A mi entender, hay en este artículo una idea subyacente que merece la pena resaltar: hay que dejarse de una vez de distinciones según el color que percibamos en un hecho. Hay que entrar seriamente al fondo de la cuestión, de las cuestiones, abandonando la vagancia del tópico y el cliché fácil.

Los chinos son atiyankis, así que los chinos son cojonudos.

Putin es ruso, y Rusia es la patria de los soviets, así que Putin es un líder progresista.

Alemania es la patria de los nazis, así que lo normal es que sean los más estrictos con la inmigración y que tengan un ejército cojonudo, porque es lo que manda su tradición militarista.

Los inmigrantes molestan a los fachas, así que hay que defender a los inmigrantes y que se jodan los fachas.

Chorradas. Gilipolleces. Forraje para indigentes mentales y vagos emocionales.

Los gobernantes chinos son una banda de dictadores hijos de puta que tienen el mismo respeto por los derechos humanos que yo por los pedos de mosca. Putin es un nacionalista ultraconservador, más parecido a Bismarck que Lenin. Alemania deja entrar a todo dios y tiene un ejército, a día de hoy, incapaz de resistir un intento de invasión por parte de Polonia: si los polacos se cabrean, se plantan en Berlín en dos semanas. Los inmigrantes no compiten por los puestos de trabajo de lso Cayetanos: limpian por cuatro duros las casas de los Cayetanos, que no es lo mismo, coño.

Y aún así, mucha gente sigue aferrada a una idea caducada, que nada tiene que ver con la realidad. Por la narrativa. Por el relato. Por el colocón , diría yo.

No hay más que ver los comentarios de ese artículo para darse cuenta de lo que tarda en salir la Iglesia, Franco y la madre que los parió a ambos. ¿Pero qué demonios tendrá que ver eso?

La izquierda tiene unos valores. La igualdad. La diversidad. La equidad. Los derechos civiles. Ya está.

Los integristas están en contra de esos valores, y no vale decir que si la Iglesia o María Santísima hacen esto o lo otro. Podrán decir que TAMBIÉN lo hacen, pero sin ponerse en la tesitura de defender cualquier mierda por miedo a alinearse con los fachas. La cuestión es bien fácil: los integristas son unos hijos de puta, y con esa gente, y con la gente que recoge las nueces del árbol que esos agitan, no se va ni a coger Rolex al monte. Ni Alianza de Civilizaciones, ni tolerancia, ni diversidad cultural, ni hostias. Con esa gente no.

Y si nos llaman racistas, como si nos llaman lagarteranas. Con esa gente no.

Y si nos llaman islamófobos, como si nos llaman anarconazis. Con esa gente no.

Y si la Iglesia y el Opus aplauden, pues que aplaudan. Y que canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas, joder.

Y si viene el Abascal y firma el manifiesto que hemos redactado, pues que lo firme. Su puto problema. Y gracias, oye, que cuantos más seamos, mejor.

Y si los saudíes se cabrean y nos cierran el grifo del petróleo, pues bueno: un incentivo más para desarrollar de una vez las renovables.

¡Pero con esa gente no!