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Ordenanza

 Según la ordenanza municipal todos los dueños de perros tenían la obligación de recoger sus excrementos en las zonas públicas dentro del perímetro municipal. Aquella mañana el Sol brillaba e invitaba al paseo. Juan puso la correa a Babe, y bajaron hasta el portal. Cruzaron la calle y se dirigieron hacia el centro. Era jueves y había mercadillo. Al poco de llegar a los primeros puestos del mercadillo Babe se paró, y allí en medio hizo sus necesidades. Todo empezó con un murmullo que no …

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