Fascistas y fachas

Son dos términos que se confunden con frecuencia en los foros ya sea por la abundancia de izquierdistas o de niños rata. Y en ocasiones la denominación de fascistas acaba eclipsando a la de fachas cuando a lo mejor estamos hablando de fachas, de genuinos fachies hispanicus. Aunque guardan ciertas similitudes un facha y un fascista no son la misma cosa. Y sería una pena perder las particularidades de los fachas autóctonos sólo por carecer de cultura pop o por intentar hombres de paja para pintar a los fachas más aparatosos de lo que ya son.

Antes veamos lo que vendría a ser un fascista. Una aproximación a un fascista sería el soldado clon de Star Wars. Esto es un especialista bien engranado en la maquinaria imperial que estima a su autócrata y tiene la idea de que los problemas de la economía y la política los resolverá la cohorte de tecnócratas de su querido tirano (los "filósofos sabios siths" de Platón). Liberado de cargas políticas se dedica a sus cosas tranquilamente y en su tiempo de ocio tiene aficiones por lo general relacionadas con la tecnología y los videojuegos, como hacer maquetas de X-wing, grabar unboxing de hologramófonos o disparar a tropas rebeldes en escenarios virtuales. Al igual que el facha el fascista tampoco es un tipo que busque adquirir un conocimiento holístico o cierta sabiduría, a su modo limitado es un hedonista que sólo quiere disfrutar del ocio al que tiene acceso dentro del tiempo que le deja El Sistema, de modo que funciona con los hábitos aprendidos de sus antepasados y las cuatro ideas atávicas que le grabaron en su juventud sin pensar en cuestionarlas, adquirir nuevos conocimientos o adoptar nuevos enfoques, "Carpe diem" dentro de El Orden, porque la vida es breve para los stormtroopers con mala puntería. Aunque el fascismo es tradicionalista tiene una faceta científica, técnica y organizativa que impulsa la élite de tecnócratas con objetivos que consisten en construir Estrellas de la Muerte cada vez más grandes, con cañones de protones cada vez más gordos, ese es "el progreso" para el fascismo y por ese lado el fascista no es muy religioso, es cientificista y pragmático, así que para fundamentar su tradicionalismo ha cambiado las opiniones de Dios por algún tipo de pseudociencia que se adapte a sus ideas conservadoras de la vida. Y no le metas en política, ni le calientes la cabeza con filosofía ni con mierdas de ideologías posmodernas. El fascista tiene mucho de geek y es un tipo de orden, que quiere hablar sobre aviones espaciales, comunicadores hologramofónicos y de sus vacaciones en Tatooine o en Torremolinos (para luego martirizarnos con vídeos sobre sus "viajes y experiencias").

El facha también es tradicionalista como el fascista pero sin su faceta cientificista, socialista y futurista. Vamos a ver que en general un facha es menos sofisticado que un fascista ¡A un facha no lo vestiría Hugo Boss!. Los fachas son seres chuscos y desubicados llegados directamente del Ancien régime, en ese sentido están más cerca de un islamismo teocrático como el de Iran que del fascismo europeo. Pero además de una jerarquía eclesiástica añaden otros elementos del antiguo régimen como el rey y una "prensa rosa" que incluye como personajes predominantes a aristócratas, folclóricas y toreros. De discurso elitista nacionalcatólico y aspecto perroflautico los fachas se muestran como esquivos y pícaros trapaceros de moral dudosa y rudos modales. Son balas perdidas de la política porque no saben si quieren su teocracia de una vez por todas o más liberalismo para zafarse del marxismo cultural imperante. En esa eterna indecisión el facha no hace nada a derechas. Si es un obrero votará contra sus intereses de clase, si es gay votará a homófobos, si es inmigrante a xenófobos, si es negro votará a racistas, si es mujer votará a machistas. Si es mujer, obrera, negra, lesbiana e inmigrante votará a VOX. Rico o pobre va de cabeza hacia todo lo que le pueda perjudicar fuertemente a él, a su país, a la humanidad y a la vida del planeta y del universo. Su incultura, su credulidad, sus adicciones y desordenado modo de vida hacen que se aferre a "ideas fuerza" que el se figura que son "antiguas y venerables" como la religión, la patria, la monarquía o reyes magos vestidos como en el siglo XVII, símbolos que agita de cara a la galería, e instituciones que ayuda a preservar con sus votos y su caridad, pero de las que tiene un conocimiento superficial y de las que se mantendrá alejado si le impiden llevar a cabo sus propósitos libertinos. Y esto es siempre: lleva la pulserita con los colores de la bandera de España mientras paga en negro o mete sus dineros en paraísos fiscales, monta algarabías contra la inmigración de los moros pero explotará a los moros en sus campos de lechugas, clama contra la situación de los obreros pero se deja explotar con normalidad y con normalidad explotará cuando tenga oportunidad, se mete con el Islam pero esta encantado de relacionarse con príncipes wahabitas, defiende a la Iglesia pero se mofa del "buenismo", usa gomitas, es un putero y si se encontrara a Jesús lo tomaría por un podemita. Los fachas son unos personajes muy nuestros, que abundan tanto como el "BAR PEPE", porque el franquismo sociológico no desapareció con la democracia y como toda corriente reaccionaria crece al mismo ritmo que empeoran las condiciones de vida.