Incitación al odio

Buenas a todos.

El día 22 de Enero, ejerciendo mi derecho a la libre expresión en el más estricto sentido de la palabra, sin referirme explícitamente a persona individual, etnia o colectivo social, nacional o religioso alguno, describí en lenguaje coloquial (quizá demasiado coloquial, estoy dispuesto a admitir eso aunque considero mis comentarios en Menéame como si realmente estuviera tomándome unas cañas en el bar con mis colegas) la que ha sido la realidad de un determinado país, Ucrania, durante aproximadamente los últimos 20 años. Realidad que por supuesto ha afectado primaria e inmediatamente a las vidas de varias generaciones de ucranianos, más de 43’5 millones de personas a Enero del año pasado, a bote pronto según Wikipedia.

Dicho comentario, lejos de ser rebatido (en tono coloquial o en tono formal, me da lo mismo), recibió automáticamente acusaciones e insultos directos hacia mi persona, por parte de un par de usuarios (aprovecho para pedirles aquí mismo que no esperen contestación mía alguna si entran a los comentarios de éste artículo: están ya todos en el ignore):

Y finalmente, el día 23 de Enero desde la @admin de Menéame, se me calzó un señor baneo por “incitación al odio” de 21 días.

El comentario en cuestión era éste, y decía exactamente tal que así (copio y pego):

Ucrania es un pozo de corrupción sin piedad de todas las facciones políticas desde que se disolvió la URSS. Era considerado el país más corrupto de Europa y uno de los más corruptos del mundo. Los políticos de todo signo iban a puñaladas los unos con los otros, los militares, los funcionarios, la policía y los empresarios, todos robando a manos llenas mientras su población era de las más pobres del Hemisferio Norte y con un nivel de vida pésimo. Europa tuvo mil movidas las últimas décadas con el suministro de gas ruso desde Ucrania, básicamente todos robando, llevándose comisiones, luego no le pagaban a Moscú y Gazprom evidentemente cerraba el grifo, con los europeos como principales afectados que además ya habían pagado. El Nord Stream 2 se construyó precisamente por esto, no por amor a Putin ni porque nosequé canciller fuera un putinejo, como se ladra hoy desde filas OTANistas.
Con un zurullo de país así, de cuya clase política, militar y funcionarial no te puedes fiar ni para pedirles la hora, lo normal es que en una guerra se aprovechen todos del caos y la falta total de control para hacer aún más fuerte y deprisa lo único que saben hacer: robar y robar.

Nótese los subrayados, que yo mismo he añadido para éste artículo. Es importante ver, leer y meditar al menos 60 segundos sobre las palabras que remarcan. Si es que se tienen ganas de “debatir”, cosa que evidentemente me permito dudar mucho.

21 días de baneo por “incitación al odio” por ese comentario.

¿A quién supone el @admin que va dirigido ese odio? ¿Odio hacia quién, exactamente, que se merezca el respeto y la deferencia de cualquier hombre, occidental u oriental, honrado, honesto, sencillo y a favor de la democracia y de una sociedad sana, autocrítica y limpia de delincuentes y de corruptos? ¿Odio hacia los oligarcas ucranianos? ¿Hacia los políticos ucranianos de los últimos 20 años? ¿Hacia su ejército? ¿Hacia sus contactos en Occidente?

Ésta es una noticia subida a portada el día 7 de Febrero, durante mi baneo: old.meneame.net/story/cae-ministro-defensa-ucraniano-corrupcion-contra

El Centro Europeo de Investigación Anticorrupción y para la Construcción de Estados emitió este informe en Septiembre del año 2010 que básicamente corrobora todas y cada una de las afirmaciones que yo hice en mi comentario: www.againstcorruption.eu/wp-content/uploads/2012/09/WP-14-Diagnosis-of

Ukraine is a country is with wide scale and systemic corruption which makes a crucial influence on the economic, political, social and other spheres of public life. The traditionally low scoring of Ukraine by the Corruption Perception Index of the “Transparency International” is the evidence of this. The plague of corruption has penetrated all levels of government and public institutions, starting from the highest-level public officials. All formal and informal institutions have become used to corruption and adapted to it, including the law enforcement agencies that are heavily corrupted too.
There is a high tolerance for corrupt practices throughout society. Both petty and grand scale corruption are thriving in Ukraine as a result, and corruption has such a sustained impact on companies, state decision-making and the daily lives of citizens that it is perceived by many as a normal part of life.
Bribery is widely-spread and common that for many of Ukrainian citizens it became an ordinary, everyday form of social behavior. Nearly half of Ukrainians see corruption as a regular part of life, they feel that corruption can sometimes or always be justified: as some market mechanism that exists to get things done faster or to balance low salaries1 . The low-ranked public servants are poorly paid but they have a lot of opportunities to receive extra money in addition to their salary by exploiting their positions. Ukrainians face corruption at nearly each step they take – in medical sphere, education, permit system, law-enforcement and justice.
Corruption has reached a level that it is often described by Ukrainian and Western observers as a direct threat to the country’s democratic development and economic prosperity.
All types of corruption are present in Ukraine: petty corruption is widely-spread and apparent in the everyday lives of people, and grand corruption is also widespread, though not as apparent, in the higher levels of government where political influence and significant sums of money are.

De nuevo, los subrayados son míos.

“Incitación al odio”, desde mi punto de vista, es atacar a grupos de gente específicos en base exclusivamente a su pertenencia a dichos grupos (gitanos, moros, musulmanes, rojos, feministas…). Todos los días vemos cientos de comentarios haciendo “bromas” (ese humor que tanto nos gusta aplicar en otros, pero que nadie me toque a mis hombres blancos nacionales que salto como un resorte) que se repiten desde la misma fundación de Menéame hacia estos grupos de gente llamándoles desde ladrones hasta asesinos de masas por su simple pertenencia a esos grupos, sin distinción ninguna de individuos particulares, Gobiernos de naciones u organizaciones políticas concretas que tengan dichas características. Mi comentario iba exactamente en la dirección opuesta a todos ellos: El Gobierno, Las Autoridades, Los Empresarios y Las Fuerzas de Seguridad ucranianas. En ningún momento usé “los ucranianos”, que es justamente lo que yo mismo hubiera considerado “incitación al odio”.

Y aquí termino ya. Simplemente quería comunicar mi opinión después de finalizar mi periodo de castigo e invitar a los @admin a pensar también si todavía siguen creyendo que aquel comentario se merecía 21 días de baneo por incitación al odio.