¿Pero por qué me pasa esto a mí?

¿Por qué?

¿Por qué?

Porque eres hijo de la resignación y nieto de la envidia, porque no había más remedio, porque no somos nada, porque qué le vamos a hacer.

Porque no hay rencor de clase como el rencor a la clase propia, porque te azora tu infancia, te avergüenza tu padre y te abochorna tu abuelo, porque saliste de la nada para acabar en la nada, pasando por la nada y aspirando a la nada.

Porque fuiste vicedelegado del parvulario, vicedefensa central del equipo de tu barrio, vicesecretario de la comunidad de vecinos y serás vicemuerto.

Porque nunca te llega el día de mañana, porque piensas en futuro y obras en pasado, porque hipotecaste el presente al 14% y tienes dos avisos de embargo.

Porque eres solidario, interactivo, versátil, multimedia y funcional, porque te han impactado, porque lees con prisa y bebes sin pausa, porque las únicas letras que tienes son las que debes, porque te manifiestas pero no te pronuncias, porque las cosas son como son.

Porque eres feo y colaboras, porque tienes cara de que no, porque te tratan de usted los niños y de tú hasta los ujieres, porque tienes tanta mano izquierda que tienes dos.

Porque eres progresista en la calle, conservador en casa y franquista en la cama, porque tienes el título enmarcado, la póliza enmarcada, el contrato enmarcado, la polla enmarcada.

Porque si tú supieras, porque lo oíste por ahí, porque dijo el otro, porque pensó el otro, porque al final tuvo que hacerlo el otro, porque no te comprenden, porque no te apoyan, porque no te valoran, porque hay que ver.

Porque el que tiene, tiene, porque la ley es para todos, porque ser rico no es malo si se sabe repartir, porque ser pobre no es malo si se lleva con dignidad, porque eres pobre como el que es rubio, pobre como el que es negro, pobre como el que es tonto y plastifica el diploma.

Porque tu bandera es la miseria, tu himno la desidia, tu pendón el abandono, tu estandarte la decadencia, porque eres como los pozos, que a más te quitan más grande eres, porque tu orgullo es tu vida, porque tu vida está en venta y aún maldices al que la compra.

Porque esto no tiene arreglo, porque éramos pocos y parió la abuela, porque este año tampoco juegas la promoción, porque cogiste la sífilis en un water, porque haber jugado un décimo.

Porque hoy por ti y mañana por mí, porque arriero eres, porque siempre son los mismos, porque todos los tontos tienen suerte, porque tú lo merecías más, porque si tuvieras dos tetas.

Porque resulta que entonces, porque no te lo vas a creer, porque efectivamente no te lo crees, porque así está montada la cosa, porque es otro el que la monta. 

Porque aguantas hasta siete y sin sacarla, porque ella no lo sabe y otra no hay, porque sales derrapando del garaje, porque no ves con las gafas pero te quedan muy bien.

Porque a Brahms le falta ritmo, porque lo dijo la ONU, porque te hiciste insumiso y no te hicieron un héroe, porque te hiciste la mili y no te hicieron un hombre, porque te hiciste objetor y no te hicieron ni caso.

Porque piensas globalmente y no actúas puntualmente, porque por una vez no pasa nada, porque pasaste de largo, porque pasaste de todo, porque pasó lo que tenía que pasar.

Porque mañana mismo empiezas, porque cuando tengas tiempo, porque de este año no pasa, porque en cuanto te jubiles, porque pudiste haber hecho, porque pudiste haber sido, porque crees que estás de vuelta cuanto sólo estas devuelto, porque si llegas a saberlo, porque manda cojones, porque vaya por Dios...

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Escrito un día de buen humor, en 1994. No ha cambiado mucho la cosa...

Al fin y al cabo, <tango> veinte años no es nada. </tango>

;-)