Microrrelato

Nadie me miraba cuando quería que me vieran. Todos me abrumaban cuando sólo pedía discreción. Los humanos que me han rodeado siempre han sido como pequeños granos en la piel. Una piel que tengo curtida, pero ellos no lo saben. Hoy se me ha estropeado el frigorífico. A nadie le importaba. Ni siquiera a los reparadores de frigoríficos. ¿Por qué? Porque no les importa tu frigorífico.